¡Descubre las 9 mejores actividades imprescindibles de Viena! De la relajación al descubrimiento y los placeres culinarios, hay algo para todos.
Palmenhaus
Sea cual sea la estación o el tiempo, en el Palmenhaus te meterás seguro en ambiente vacacional. Es una impresionante construcción de cristal en el parque del Palacio de Schönbrunn, en Viena, que alberga diversas plantas exóticas.
Aquí puedes pasear entre palmeras, helechos y otras plantas exóticas y disfrutar de su atmósfera única.

Franziskanerplatz, en el corazón de Viena
Franziskanerplatz se esconde en el corazón del casco antiguo de Viena. Es un lugar pintoresco, con edificios históricos y encantadores cafés. Esta pequeña plaza incluso ha llegado a Hollywood, ya que ha sido el escenario de varias películas románticas.
Un detalle especial: la iglesia franciscana que da nombre a la plaza alberga el órgano más antiguo de la ciudad que aún se puede tocar.

Karlskirche con terraza solar
La Karlskirche destaca como un notable ejemplo de la arquitectura barroca del siglo XVIII. Está considerada una obra maestra de su época. La cúpula es especialmente llamativa, pero la fachada también merece una mirada atenta, con sus intrincadas estatuas, relieves y adornos.
¡Visitar la Karlskirche es mucho más que admirar su exterior! Al entrar podrás subir a la terraza solar y descubrir numerosos adornos de estuco. Desde ese mirador, los visitantes disfrutan de una vista impresionante de la cúpula y de un magnífico panorama del centro de Viena desde las alturas.

Vive una experiencia flotante en la isla del Danubio
Disfruta de la máxima relajación en el Danubio Viejo con una experiencia flotante en nuestros oasis flotantes. Deslízate suavemente sobre el agua tranquila, sentado en cómodas estructuras de barco con forma de sofá, y disfruta de las impresionantes vistas de Viena desde el río. Escapa del estrés del día a día y vive una experiencia única y relajante que te ofrece descanso y mucha diversión, todo ello sin dañar el medio ambiente.

Kahlenberg y Krapfenwaldbad
¿Te gustaría nadar por encima de los tejados de Viena? Es posible, sobre todo, en el Krapfenwaldbad, en el Kahlenberg. Se trata de una idílica piscina al aire libre rodeada de vegetación en la ladera del Kahlenberg. Además de refrescarte y hacer deporte, ofrece una fantástica vista panorámica de toda Viena y sus alrededores. Mientras te relajas en el amplio césped para tomar el sol, disfruta de la vista única de Viena.

El Sternwartepark de Viena
El parque del Observatorio se distingue de los demás espacios verdes de Viena en que no lo cuidan jardineros ni cuenta con zonas de juego y campos deportivos como los otros parques. Todo lo contrario: la naturaleza crece en gran medida a su aire. Solo un camino principal oficial atraviesa el parque cubierto de vegetación.
En medio del parque se alza el observatorio universitario, un edificio de ladrillo rojo cuyo color contrasta de forma preciosa con el verde exuberante. Aquí se lleva a cabo investigación astronómica y astrofísica desde hace 135 años y continúa hasta hoy, pero el observatorio también está abierto al público.

Pasa una tarde en un ‘heuriger’
Una de las características únicas de Viena, a pesar de su ambiente de gran ciudad, es la naturaleza que la rodea. Las vides se extienden hasta donde alcanza la vista en las colinas que rodean la ciudad. Date un paseo hasta las afueras de Viena y sumérgete en el ambiente relajado, lejos del bullicio. Prueba uno o dos vinos regionales y, a finales del verano, incluso podrás saborear vino joven recién hecho; aquí lo llamamos “Sturm”. Este mosto, que acaba de empezar a fermentar, tiene solo un 5 % de alcohol y todavía sabe muy dulce. Un lugar perfecto para vivirlo es la Villa Weinhandwerk.

Naschmarkt, el mercado más famoso de Viena
El mercado más famoso de Viena ofrece de verdad algo para todos, con 120 puestos en fila que venden todo tipo de delicias. Hay comerciantes independientes con queso de los Alpes austriacos o té y especias de todo el mundo, además de restaurantes y pequeños cafés. Cada sábado hay un mercadillo donde puedes encontrar cosas estupendas como joyas, ropa y piezas vintage. ¡Es como una búsqueda del tesoro cada vez que vas!

Prater
Por último, pero no menos importante, el Prater. ¿Has estado de verdad en Viena si no has estado en el Prater? Una visita al Prater siempre merece la pena. Eso sí, no te pierdas la famosa noria, que gira desde 1897: un auténtico icono de la ciudad. Además, hay montones de otras atracciones y snacks para probar. Junto al llamado Wurstelprater, el Prater ofrece también el Prater Park, donde puedes refugiarte si las luces de colores y el mucho ruido del parque de atracciones te abruman.










